Soufflé de Queso Comté con Nuez Moscada
Una nube dorada que se eleva orgullosa del molde y se desmcorona al primer toque de la cuchara. El Comté aporta una profundidad avellanada que se entrelaza con el aroma cálido de la nuez moscada. Elegancia francesa que exige ser servida al instante.

Preparación paso a paso
Precalienta el horno a 190 °C con calor arriba y abajo (sin ventilador, para un crecimiento uniforme). Unta cuatro moldes individuales (200 ml) con mantequilla en pinceladas verticales y espolvorea pan rallado, girándolos para cubrir toda la pared; este 'agarre' permite que el soufflé trepe recto.
Elabora una bechamel espesa: funde 50 g de mantequilla a fuego medio, añade la harina y cocina 2 minutos removiendo para eliminar el sabor crudo. Vierte la leche caliente poco a poco sin dejar de batir y cuece 4-5 minutos hasta que espese y se despegue del fondo. Retira del fuego.
Incorpora las yemas una a una a la bechamel templada (no caliente, para que no cuajen), batiendo enérgicamente. Añade el Comté, el parmesano, la nuez moscada, sal moderada y pimienta blanca. Mezcla hasta obtener una base lisa y brillante.
Monta las claras con una pizca de sal a punto de nieve firme pero no seco, unos 3-4 minutos. Deben formar picos que se curven ligeramente en la punta; un exceso de batido las haría granulosas y restaría volumen.
Aligera la base añadiendo un tercio de las claras y mezclando con energía. Incorpora el resto en dos veces con movimientos envolventes de abajo arriba, deteniéndote en cuanto desaparezcan los grumos blancos para conservar el aire.
Reparte la mezcla en los moldes hasta el borde y alisa la superficie. Pasa el pulgar por el borde interior creando un pequeño surco (el 'sombrero de copa') que favorece la subida recta. Hornea 16-18 minutos sin abrir la puerta, hasta que estén dorados e hinchados. Sirve de inmediato, pues se desinflan en minutos.

